{"id":1097,"date":"2016-11-09T15:00:08","date_gmt":"2016-11-09T15:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/temp.hlf.com.ar\/?p=1097"},"modified":"2020-02-24T00:10:31","modified_gmt":"2020-02-24T03:10:31","slug":"apertura-y-tipo-de-cambio-analisis-de-un-analisis","status":"publish","type":"novedades","link":"https:\/\/hlf.com.ar\/en\/novedades\/apertura-y-tipo-de-cambio-analisis-de-un-analisis\/","title":{"rendered":"OPENING AND EXCHANGE RATE: ANALYSIS OF AN ANALYSIS"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" width=\"100%\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td class=\"titulo_seccion\"><a class=\"lightbox\" href=\"http:\/\/www.despachantesargentinos.com\/img_articulos\/1df9a793c42c059cee15b98c93191ee0.jpg\"><img class=\"imagen_nota\" src=\"http:\/\/www.despachantesargentinos.com\/img_articulos\/1df9a793c42c059cee15b98c93191ee0.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" align=\"left\" border=\"0\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"sub_titulo_seccion\" align=\"right\" height=\"26\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"texto_descripcion\" valign=\"top\">Especial para BAE Negocios<\/p>\n<p>D\u00edas atr\u00e1s apareci\u00f3 un interesante reportaje de Roberto Frenkel (Clar\u00edn, 23\/10\/2016) con un t\u00edtulo sugestivo: \u201cEl d\u00f3lar est\u00e1 atrasado y con este nivel no se puede abrir la econom\u00eda\u201d. Luego, habr\u00e1 m\u00e1s d\u00e9ficit externo y protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La postura de Frenkel que obviamente tiene afinidades con cosas que escribimos en esta columna y en otros lugares, es destacable porque acent\u00faa algo sustantivo, que suele relegarse en los an\u00e1lisis: el nexo radical entre nivel cambiario real y apertura econ\u00f3mica. Incluso, ello ocurre en c\u00edrculos empresarios y gremiales industriales. Probablemente, porque en el medio hay un tema de puja de ingresos (y de su indispensable encuadre).<\/p>\n<p>Durante el modelo competitivo productivo MCP de 2003 (02)-07, corri\u00f3 una gran oportunidad: contar con una econom\u00eda esencialmente abierta, pero, a la vez, tallando condiciones claves justamente, en lo b\u00e1sico, el tipo de cambio real alto que facilitaban el poder competitivo industrial. Asomaba la competencia externa, con su presi\u00f3n, pero tambi\u00e9n operaba un id\u00f3neo marco para responder satisfactoriamente a ella. Fue un notable lapso de expansi\u00f3n industrial y general, donde se afirm\u00f3 el empuje industrial exportador y se torn\u00f3 relativamente moderado el d\u00e9ficit de divisas MOI, aportando a superar la restricci\u00f3n externa.<\/p>\n<p>Desde ya, el cambio competitivo fung\u00eda como un requisito necesario, ineludible, pero no suficiente. Eran exigibles, adem\u00e1s, \u201cincrementales\u201d (como \u201cdecrementales\u201d en otros lados) para redondear los cambios efectivos. Sobre este espectro de apoyo cab\u00edan pol\u00edticas m\u00e1s espec\u00edficas en las cadenas de valor.<\/p>\n<p>El esquema del MCP fue reemplazado, en especial, a partir de 2010. Gir\u00f3 la matriz, y en el meollo, el retraso cambiario real militante sustituy\u00f3 al cambio competitivo. Esto pes\u00f3 de modo clave en el posterior deteriorado desempe\u00f1o industrial, incluyendo limitantes para moverse en el seno de las particularidades que fue asumiendo la econom\u00eda mundial. De paso, la sincron\u00eda entre econom\u00eda abierta y capacidad competitiva industrial se quiebra, y el propio avance exportador industrial cede.<\/p>\n<p>Lo l\u00f3gico, en tal contexto, es que numerosos rubros industriales se vean amenazados por la presi\u00f3n importadora peligrando en el l\u00edmite la sobrevivencia, en funci\u00f3n, principalmente, del retraso cambiario real en progreso. Pero, como a \u00e9ste, pol\u00edticamente, se lo percibe irreversible y\/o ben\u00e9fico, la inquietud ante esas duras amenazas va llevando hacia un esquema de ascendente casuismo intervencionista y que remite a medidas ad hoc de sucesivos amparos puntuales ante las importaciones. Este esquema, claro, concluy\u00f3 siendo insostenible a nivel mundial recu\u00e9rdese el fallo de la OMC, generando asimismo traumas asignativos y de oferta. Pero tambi\u00e9n brind\u00f3 una red de amparo visible a numerosos rubros manufactureros.<\/p>\n<p>Por su parte, la administraci\u00f3n actual se topa con un galimat\u00edas. Postula, prima facie, una postura aperturista, sim\u00e9trica con sus \u00e9nfasis en los capitales del exterior en general, y en la deuda en particular. As\u00ed las cosas, comienza ejecutando el fallo de la OMC pero, en consonancia, su pol\u00edtica tiende a asociarse con un tipo de cambio que persiste fundamentalmente bajo, muy lejano del de equilibrio industrial. Asimismo, aclara que no persigue una apertura ingenua o dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>Entonces, surge una densa miscel\u00e1nea de iniciativas, a veces chocantes entre s\u00ed. El Gobierno termina con las DJAI pero, a la par, apela al r\u00e9gimen de monitoreo de importaciones. Lo que puede dar pie a licencias no autom\u00e1ticas de importaci\u00f3n. Pero es conocido que \u00e9stas, tomadas en serio, tienen un plazo acotado y un objetivo circunscrito. Por ende, se acepta recurrir a salvaguardias-cupos de importaci\u00f3n, alzando algo la cantidad de bienes pasibles de importar, pero tambi\u00e9n poniendo un techo a las importaciones factibles. Asume en su caso aplicar reservas de participaci\u00f3n para productos locales, como en el proyecto de participaci\u00f3n p\u00fablico-privada (aunque sabe que por medio de esto se corre el riesgo de despertar reclamos de los potenciales inversores ante valores eventualmente muy altos en d\u00f3lares). Mientras tanto, se habla de planes productivos que prev\u00e9n pr\u00e1cticas de reconversi\u00f3n industrial. Y, \u201cen la cima\u201d, se dispara la idea, nada menos, de negociar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el Gobierno arremete con la idea de la apertura, partiendo de una macro de d\u00f3lar bajo \u201ccuasi financista externo\u201d, pero deja abierta la puerta para negociaciones y concesiones que ci\u00f1en el grado de avance, aunque en parte \u00e9ste se verifica. Por su lado, los actores manufactureros no logran plantear una alternativa afirmativa porque ella deber\u00eda arrancar, precisamente, de la macro del tipo de cambio competitivo, entonces se mueven en la resistencia, a la postre, obteniendo ciertos amparos. Pero como el tr\u00e1mite es \u201cde a uno por vez\u201d, la din\u00e1mica es parcial, no alcanza. Lo que resulta globalmente es algo as\u00ed como un \u201ccamello aperturista\u201d, un h\u00edbrido.<\/p>\n<p>Es verdad, como resalta Frenkel de cara a una alternativa afirmativa industrial profunda como la que atisb\u00f3 con el MCP, empu\u00f1ada asimismo con vigor por los actores industriales empresarios y gremios, que existe una especie de condicionante: la puja de ingresos interna rebasa la \u00f3ptica de conjunto a plazo vista.<\/p>\n<p>El tipo de cambio real impl\u00edcito en los salarios o sea, no su poder adquisitivo interno en s\u00ed, sino la expresi\u00f3n en d\u00f3lares del costo laboral es muy bajo respecto del elevado nivel inherente al tipo de cambio de equilibrio industrial. Esta disonancia debilita el planteo propositivo, la capacidad de ejercer la iniciativa en la materia, y hay que resignarse finalmente a pelear por un sinf\u00edn de casos espec\u00edficos de amparo, complicando el predicamento asignativo y la vocaci\u00f3n exportadora, y con resultados m\u00e1s amplios o magros seg\u00fan sea el interlocutor de turno. Claro, sin resolver ese condicionante, sobre la base de un estricto y org\u00e1nico encuadre que minimice costos inmediatos y maximice logros en el tiempo, la visi\u00f3n propositiva de un modelo industrialista cabal, proyectando una iniciativa decidida, se ve trabada. En definitiva, y m\u00e1s all\u00e1 de que los comentarios e interpretaciones aqu\u00ed vertidos son nuestros, recon\u00f3zcase que lo dicho por Frenkel pega en un n\u00facleo duro relevante para la visi\u00f3n estrat\u00e9gica econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>SOURCE: BAE<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Special for BAE Business Days ago, an interesting report by Roberto Frenkel (Clar\u00edn, 10\/23\/2016) appeared with a suggestive title: &quot;The dollar is behind and at this level the economy cannot be opened.&quot; Then there will be more external deficit and protection. Frenkel&#039;s position that obviously has affinities with things that we write in this column [\u2026]<\/p>","protected":false},"featured_media":0,"template":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hlf.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/novedades\/1097"}],"collection":[{"href":"https:\/\/hlf.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/novedades"}],"about":[{"href":"https:\/\/hlf.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/novedades"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hlf.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}